EL CONTENIDO, Y LA FORMA.

¿Tienes ya la edición especial que sacó este año Edelvives del “Alicia” por su 150º. aniversario? Aquí os la traemos. En imagen, Alicia para los pequeños (adaptación infantil del propio Lewis Carrol con las ilustraciones originales de Sir John Tenniel coloreadas). Un clásico fascinante en una edición inmejorable, una delicia…Una pequeña joya para nuestra biblioteca o un regalo precioso para niños…¡ y no tan niños!.

20160929_200543

 

LA UNIÓN HACE LA FUERZA

No os lo tuvimos que repetir 20 veces…¡20 veces habéis compartido ya en las redes sociales Los deberes!. Sois la bomba… Gracias a vuestro apoyo simbólico, a que nos habéis regalado unos minutos de vuestro tiempo para saber algo más sobre la situación de la enseñanza pública en nuestro país y a vuestra solidaridad cuando compartís el artículo, nuestra voz está llegando a cientos de personas…¡A ver si llega hasta quienes tiene que llegar! ¡¡Gracias una vez más y que no decaiga!!…

launionhacelafuerza

NO al velo islámico en nuestras escuelas. No obligamos a nadie a vivir en nuestro país pero quien lo haga debe respetar nuestra cultura.

En nuestra cultura solamente se puede llevar cubierta la cabeza en la escuela en caso de enfermedad grave que lo requiera y así lo recogen los RRI (Reglamentos de Régimen Interno) de todas y cada una de las escuelas de nuestro territorio nacional. Así que no, así no se puede ir a la escuela. Además, el velo no es una moda, una opción personal, como nos lo intentan vender, es un símbolo religioso que no tiene cabida en nuestras escuelas financiadas con fondos públicos: ¿¿Hubo que sacar los crucifijos y ahora se están comenzando a permitir los velos??. No, en nuestras escuelas tampoco se permiten símbolos religiosos. Si nuestras leyes y modo de vida en espacios públicos son iguales para todos, y no hay cultura más laxa que la nuestra, son iguales para todos. ¿Qué se están haciendo algunos abriendo excepciones para ellos? Que alguien nos lo explique…

velo

La curiosidad siempre será fuente de conocimiento

ARES

¿Qué hace la gente corriente cuando va a un lugar como ARES? Ir a la playa y tomar algo sin más. ¿Qué hace la gente curiosa? Leer primero sobre el lugar que va a visitar, o lo hará a la vuelta. Podrá ir a la playa y tomar algo pero seguro que no se irá sin intentar navegar un poquito, visitar alguno de sus monumentos o realizar alguna ruta si le da tiempo… Seguro que por lo menos se llevará algún detalle para investigar luego cuando pueda en su casa o en su próxima visita.

La curiosidad conduce al conocimiento pero es en realidad una fuente de conocimiento en sí misma pues es la actitud vital mediante la cual la gente curiosa conoce el entorno, y lo hace en gerundio. Mientras curioseo aprendo. “Curioseando”sería la palabra que definiría mejor esta conjunción entre la vía de conocimiento y el conocimiento en sí mismo. Y es que la persona curiosa es curiosa desde que se levanta hasta que se acuesta. Claro que curiosidad y ansia van de la mano. La persona curiosa camina despierta y aprecia detalles que pasan desapercibidos para el resto. Al final sabe más que la gente corriente, naturalmente. Parece entonces fundamental favorecer la curiosidad desde los primeros años tanto a nivel familiar como en la escuela. No hay que buscar recursos para ello, la realidad  ya nos va presentando de forma espontánea esos objetos de interés que les podemos mostrar como referentes que somos para ellos. La persona curiosa nace, hay bebés que ya parecen mostrar una curiosidad innata desde los primeros meses de vida, pero también se hace. (Está claro que el ser curioso no sale de estar tirado en un sofá jugando con la wii en su casa, ni de estar en clase haciendo ejercicios mecánicos por sistema).

No cabe duda: el enriquecimiento individual hace que nuestra sociedad vaya poco a poco para arriba, hace que nuestra sociedad avance.

¿¿Quién nos iba a decir que la bahía de Ares formaba la espiral áurea?? La curiosidad, la curiosidad…

ares

11. ¡Cuando no miréis para mí mirad para el corcho!

(Mientras no llegan los niños preparamos el aula para el nuevo curso escolar creando una atmósfera diferenciada que capture el espíritu de lo que queremos enseñar. Palabra e imagen irán de la mano). Marino Lejarreta, en imagen (y en clase). Este y otros símbolos escogidos, que también se fueron clavando en el corcho a lo largo del curso, son mucho más que una decoración. Lo que aprendemos de cada maestro no lo volvemos a aprender jamás, cada maestro pasará por nosotros solo una vez en la vida. Esto que sabemos ahora de adultos no lo deberíamos olvidar nunca a la hora de enseñar. No solo es el proceder de cada maestro o lo que enseñe del currículum reglado. Sus conocimientos acumulados que en gran medida manan de sus gustos, motivaciones e intereses, si son edificantes, siempre abrirán puertas al alumno observador (al que está). Así que el maestro que todavía pretenda ser algo más que un gris administrador de recursos (informáticos, y no hay vuelta atrás) fijará su horizonte en ser capaz de seguir enseñando”lo que viene y lo que no viene en los libros”.  De ahí la importancia de la formación integral de cada maestro, de cada profesor, a la hora de cultivar progresivamente su esencia. Claro que hay diferencias al final entre unas clases y otras (entre unos alumnos y otros)…El peso seguirá recayendo en lo que transmite cada maestro, en el maestro, no en tener o no tener pizarra digital…

lejarreta