EL HOMBRE DEL SACO…

Por Silvana de Prado

 

Que antes de que apareciera el primer saco este ya se llevaba a los niños más cándidos bajo el brazo. El Viejo del Costal, el Sacamantecas…Y cuando los sacos cayeron en desuso comenzó a repartir caramelos…Así se perpetúa una de las figuras más temibles de nuestro imaginario colectivo porque conecta con nuestros miedos ancestrales más profundos. Cada cierto tiempo “se encarna” cometiendo infanticidios terribles como el de Gador; escucha que recomendamos tras la lectura de estas líneas. Aunque el goteo nunca cesa ni cesará.

Pues bien, dicen que el terror que cuaja, cuando viene del exterior, penetra en las capas más profundas del subconsciente haciendo múltiples conexiones simultáneas en tiempo presente. ¿Hasta dónde puede llegar viajando hacia el pasado? Hasta donde nosotros sabemos sigue siendo todo un misterio. Pero algunos estudios nos llevarían a pensar que al final del túnel quizá se encuentre un miedo atávico ancestral relacionado con la defensa y alerta por la vulnerabilidad de los miembros más débiles del clan ante posibles enemigos externos. Así, esta leyenda y otras hayan pasado de padres a hijos, de generación en generación, y su origen bien podría encontrarse en los albores de la humanidad. Es fascinante como nuestros padres nunca dejaron de recrear y relatar la leyenda a su modo por el bien de sus hijos, llegando incluso a ubicar a este temible personaje en un espacio físico concreto, para protegerlos del mal. Aunque se reelabore un millón de veces y de un millón de formas es su fuerza simbólica una parte importante de lo que subyace. Dicho sea de paso, ningún youtube, y quizá ningún libro, pueda llegar a reemplazar jamás la fuerza del relato  cuando parte de la voz y la presencia de un adulto de referencia para él. En resumen, el terror para el niño está en ese relato, en de quien proviene (figuras de autoridad- abuelos, padres, tíos, hermanos o primos mayores) y en el despliegue que su pequeña e imaginativa mente, sea capaz de desarrollar hasta hacerlo suyo. De hecho, si le pides a cualquier niño que te dibuje o que te hable del Hombre del Saco cada uno, siempre desde elementos oscuros comunes, te contará una historia diferente. Y es que la leyenda se aloja en cada uno de ellos de forma diferente dependiendo de su carácter, de su expresión individual y hasta de sus experiencias. Con el paso del tiempo, el niño entra en el mundo adulto entre otras cosas por darse cuenta de que toda advertencia de sus mayores era poca. Y estas valiosas enseñanzas luego las recordamos con frecuencia durante toda nuestra vida. Sentimos que todo funciona cuando nos vemos, y nos escuchamos, a nosotros mismos contando la misma historia que nos contaron nuestros mayores a nuestros pequeños. También es cierto que estos cuentos, al fin y al cabo, también fueron cada vez más importantes en la educación familiar y escolar por su efecto disuasorio en los niños ante cualquier situación que los padres o educadores quisieran controlar. (La disuasión en Educación por su importancia será tema central en otro capítulo).

(Y entonces llegó la pedagogía moderna y con ella todas nuestras leyendas y cuentos tradicionales se pusieron en el punto de mira).

Según fue avanzando la democracia la pedagogía moderna fue ganando fuerza. Así, nuestros cuentos o leyendas tradicionales fundamentales como, por ejemplo, El Hombre del Saco o Caperucita, comenzaron a ser cuestionados y a estar mal vistos, pedagógicamente hablando, por diferentes motivos. (Aquí solamente entraremos en uno de ellos). Sí, no sabemos como están las cosas ahora en la facultad, pero en los noventa cuento clásico que se citaba era para criticarlo o para que lo reelaboráramos. Había que cambiar los cuentos, sí. Dogma, dogma.

Prosigamos. Pues así fue que el Hombre del Saco, exclusivo de nuestro folklore, de pronto, se metió en el “saco” de cuentos crueles..¿¡ que hacían daño a los niños!?…y este, como otros, ¿¡dejaron de contarse!?. ¿El resultado? Es histórico. El 95% de nuestras jóvenes y mujeres (subrayado) no tienen ningún problema en ir a pasar la noche a casa de cualquiera sin conocerlo. Y de ellos hay que decir lo mismo. Claro que esto, hasta no hace mucho, parecía imposible que fuera a suceder. Ninguno de nuestros antepasados hubiera imaginado locura como esta. Con claridad meridiana el periodo histórico que estamos viviendo pasará a la historia como el mayor desastre pedagógico del conjunto de nuestra Historia. Claro que es y siempre será necesario saber del Hombre del Saco y otros peligros, nunca se debió romper la correa de transmisión ni privar a los niños de este conocimiento vital. Nunca. Y ahora que tenemos varias generaciones sin coordenadas es curioso que haya una especie de retorno al cuento tradicional, pero eso sí, desde la apreciación estética o literaria y esto, queridos amigos, por todo lo dicho anteriormente es igual a conjunto vacío. La fuerza del cuento o la leyenda siempre residirá en su símbolo y en que se siga transmitiendo oralmente dentro del núcleo de referencia para el niño.

“Si te portas mal vendrá el Hombre del Saco”…”Nunca hables con desconocidos”…” Las apariencias engañan”… Habrá a quien todavía le suenen..¡Por suerte!. El Hombre del Saco en los primeros años…fundamental. Y compruebas que es fundamental cuando lo trabajas en el aula. Por lo que cuentan no es inusual que sean molestados cuando van solos y hasta te puedes encontrar con algún niño que quiere algo muy raro, muy raro, que le sucedió un día. (Al final todos acaban la clase sabiendo que este compañero, uno como ellos, había estado hablando con el mismísimo…sin tener ni idea de quien se trataba realmente. Este es de los que tuvieron suerte, estaban sus padres relativamente cerca y se asomaron al escuchar sus gritos).

“La ficción ilustra, de la realidad se aprende”.

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LEYENDAS DE SANTIAGO (I)

Por Silvana de Prado

 

 

Os contaré la historia de un juicio que hizo Santa María en el caso de un peregrino a Santiago. Esta historia nos remonta a la Cantiga de Alfonso X el Sabio que acabáis de escuchar, a la que humildemente os espero acercar de forma más fiel que la interpretación que sucede al vídeo.

Esta es, pues, la historia de un romero que iba de buena voluntad a Santiago de Compostela pero, antes de emprender su viaje, cometió un pecado. Tuvo relaciones con una mujer sin haberse casado con ella. En seguida se le apareció el demonio tomando la forma del mismísimo apóstol Santiago, con la intención de engañarlo. Y el demonio entonces habló: «Peregrino, estoy despagado. Has pecado. Yo te ofrezco la salvación; te ofrezco una manera de evitar el lago (de fuego) del infierno, donde ciertamente sin mi ayuda caerás.» El peregrino, que sin duda pensaba que era Santiago, convencido de que obraba bien, cumplió con todo lo que mandaba cortar (…) acabando por degollarse. Muy pronto cayó muerto en el camino. No tardaron en llegar los demonios para llevarse su alma. Estando en esto, tuvieron que pasar ante una muy hermosa capilla de San Pedro. De allí salió Santiago de Compostela diciendo: «Ay, falsos, no podéis llevaros el alma de mi peregrino. Lo engañasteis con mi semblanza. Gran traición hicisteis. Y, como falsamente ganasteis esta alma, muy poco tiempo la tendréis si Dios me ayuda.» Los diablos, alegres, respondieron « Esta alma hizo banalidades por lo que estamos seguros de que no puede entrar ante Dios; pues con sus propias manos se ha matado.» Santiago declaró: « Como no nos podemos poner de acuerdo vosotros y yo, apelemos, sin más demora, a un juez intachable, a la sin par Virgen María.»

 

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LA BIBLIOTECA DE AULA

Por Silvana de Prado

 

Toda aula que se precie debería tener su propia biblioteca. A los niños les gusta compartir sus propios libros con los compañeros y leer lo que los otros trajeron de su casa, consultar palabras constantemente en el diccionario y poder acceder a las sorpresas que, poco a poco, la maestra va incorporando. Así, de vez en cuando, comparto con ellos materiales a los que no suelen acceder (por ejemplo, artículos de opinión o investigación, revistas escogidas, coleccionables de algún tema que transcurra entre lo específico y lo muy específico, programas y planos de algunos museos, información turística interesante que voy recopilando a lo largo de mis viajes o libros que les puedan interesar- aunque en principio sean más difíciles para ellos-). Aunque cambie de escuela, de curso o de aula, quien cruce la puerta en mi ausencia sabrá que acaba de entrar en mi clase. Se topará con mis ya clásicas alfombras en las que, los que se han portado bien, pueden disfrutar de una forma todavía más especial sus momentos de lectura. Se encuentran dispuestas bajo esa sencilla biblioteca, o en su área de influencia. Como habréis podido deducir siempre consiste en tres estantes. En un nivel inferior, el más accesible, se encuentran sus libros. En el intermedio, los diccionarios. Y en el superior, mis cosas. ¿Qué hacen cuándo acaban cada lectura? La influencia de las tecnologías es tal que cada vez les cuesta más entrar en el libro de papel, adecuarse a su ritmo y no abandonar por el camino. Al principio les cuesta bastante. En realidad nunca se necesitó reposar más lo leído que en la actualidad. Bueno, pues al finalizar cada libro entonces, ya en su mesa, mis alumnos por lo menos, hacen el resumen con portadilla ilustrada y aportando su opinión personal. Y todos van haciendo sus pinitos, los de 6º lo escriben sobre la pauta que hicieron ellos mismos en su día…¡ Y los de 3º también!

“La puerta secreta del Museo del Prado”.

(2ª entrega)

 

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LOS NIÑOS AGRADECEN CUANDO APRENDEN Y SU AGRADECIMIENTO ES EN ESTADO PURO

Por Silvana de Prado

 

Los niños que aprenden usualmente muestran su satisfacción hacia quienes les educan y hacia quienes les enseñan con detalles (dibujos, adornos hechos con flores, una piedra especial para ellos…etc. Ofrendas cuyo valor siempre será altamente emotivo para ellos, altamente simbólico y también emotivo para nosotros. Importante es su significado y entrañable será siempre la pureza que lo envuelve, esa inocencia en estado puro propia de la infancia. Una pureza que todavía podemos rescatar ahí, al fondo, en las raíces de nosotros mismos.

 

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¡SI YA LO DECÍA YO!…AHORA TAMBIÉN LO DICE LA OCDE. Pasen y lean

Por Silvana de Prado

 

“Los países que han invertido mucho en nuevas tecnologías en la educación no muestran mejoras apreciables en la lectura, matemáticas o ciencias. Es más, apunta que los que no han hecho esta inversión han mejorado rápidamente sus resultados en todos los parámetros”.

Si os dijera que os metierais en un tren para vivir una experiencia inolvidable, de estas que podrían acabar en cuento, seguiríais escogiendo cualquiera de nuestros trenes antiguos que surcaban lentamente campos y montañas recorriendo todas y cada una de las bellezas de nuestro paisaje…Y no el AVE, la versión mejorada del AVE o la que esté por venir”…

Si quieres leer el artículo este es el enlace:   “Las 10 razones por las que la tableta no es bien recibida en las aulas”.

 

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EL QUIJOTE

Por Silvana de Prado

 

“Un maestro lúcido con El Quijote en las manos puede hacer mucho más que cualquier plan educativo” Arturo Pérez-Reverte.

Sobre nuestro insigne escritor Maestros contra el Mundo Moderno recomienda el enlace que viene a continuación…Miguel de Cervantes Saavedra ( entrega)

elquijote

 

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CULTIVANDO LA NOBLEZA DEL ALMA DESDE LA TIERNA INFANCIA

La nobleza está en el alma y los modales no son más que la expresión externa de una riqueza espiritual interna”. Manual de Urbanidad y Buenas Maneras,  Manuel Antonio Carreño (1ª ed., 1868).

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 Silvana de Prado

 

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CUANDO LA ENSEÑANZA TIENE SU MAGIA: MOMENTOS MÁGICOS EN EL AULA (1º)

Comienza a sonar esta canción… y de pronto todos los niños sienten que están dibujando mejor la villa medieval, emergiendo así el entusiasmo en el grupo. Si realmente es así lo comprobaré una vez recoja y examine los trabajos, pero a priori ese estado mágico en el que estuvieron imbuidos mientras realizaban la actividad ya les habría llevado a desplegar un sinfín de potencialidades. Cuando la clase está a punto de acabar una alumna se me acerca, tan contenta como sorprendida, para contarme y mostrarme como según yo había comenzado a acompañar el tema por encima, con mi propio instrumento, ella había conseguido realizar la parte más difícil del dibujo; y más tarde comprobaría de qué manera. Al final era cierto, todos lo habían hecho considerablemente mejor. Como también era cierto que esta alumna, por haber conectado además con su maestra, había obtenido los mejores resultados posibles…

 

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