EN ITÁLICA

Por Silvana de Prado

 

Una de las cosas que nunca ha dejado de suscitar interés en los niños es el origen de los días de la semana. Hablarles a los niños sobre los días de la semana es brindarles la oportunidad de acercarse a nuestra antigüedad y será, además, su primera toma de contacto con el mundo de los dioses…

Los días de la semana forman parte del léxico que más manejan una vez se introducen en el lenguaje y su adquisición es una muestra inequívoca de su avance en la comprensión espacio-temporal. Y esto no solo sucede en el habla, también en la escritura. Después de su nombre, los días de la semana adquieren especial relevancia cuando comienzan a escribir en sus primeros cuadernos. ¿Qué es lo que más has visto escribir a tus maestros? La fecha cada día en la pizarra. Algunos maestros han pasado a escribirla en forma numérica por practicidad o modernidad y es un error. Es importante que el maestro siga escribiendo cada día la fecha con los días y los meses en letra. Primero, para que todos salgan de la escuela escribiéndolos correctamente para siempre. Segundo, porque al verlos escritos en la pizarra constantemente hay más probabilidades de que el alumnado se llegue a preguntar por el origen de estas palabras tan significativas para ellos (cuyo significado profundo, sin embargo, desconocen). Y es así. Nunca he acabado un curso sin que algún alumno tras contemplar la pizarra, que pasan mucho tiempo mirando para ella, me preguntara sobre el significado de este u otro día de la semana.

De la Turdetania…Spal o Ispal, Isla de Baal, Hispalis…Sevilla

Durante la segunda guerra púnica las tropas romanas entraron en el 206 a. C., bajo las órdenes del general Escipión y derrotaron a los cartagineses que habitaban y defendían la región. Escipión decidió fundar Itálica, lugar de origen de los emperadores romanos Adriano y Trajano, en un lugar cercano a la capital sevillana, Santiponce. Posteriormente, en el lugar que sería la actual ciudad de Sevilla, Julio César fundó la Colonia Iulia Romula Hispanis, latinizando el nombre del poblado indígena original de la ciudad (Spal o Ispal) en Hispalis, añadiéndole Julia por su propio nombre y Rómula por el de Roma, fórmula habitual en la toponimia de las colonias romanas. La ciudad romana de Itálica fue fundada en aquel 206 a.C., en un hábitat indígena de la Turdetania que se remonta al menos al siglo IV a.C. entre las ciudades turdetanas Hispalis, ahora Sevilla, e Ilipa, actualmente Alcalá del Río. Dentro de su término hay yacimientos e indicios de su ocupación muy anterior, entre ellos argáricos y griegos.

Este mosaico se encuentra en el antiguo yacimiento de Itálica, en la Casa del Planetario que recibe el nombre del mosaico. Consta de un círculo dentro del cual se distribuyen siete medallones con bustos. Cada medallón representa los planetas que dan nombre a los días de la semana. En torno a Venus que corresponde al viernes se hallan: Selene o Luna, Lunes; Marte, Martes; Mercurio, Miércoles; Júpiter, Jueves; Saturno, Sábado; Helios o Sol, Domingo. Y me tomo la licencia de escribir los días de la semana con mayúsculas pues son auténticos nombres propios. La RAE no tendría que andar con posverdades o guai…¡Ya me diréis qué hacemos escribiendo los días de la semana y de los meses en minúsculas!.

( ((El momento pedagógico y la propuesta)) )

A no ser que tu escuela esté cerca de Sevilla o bien comunicada con la capital andaluza no podrás dar tu clase delante de este interesante y bellísimo mosaico, deberás encontrar tu momento en clase. Un buen momento para hacer una pequeña disertación sobre los días y sus dioses es en la clase de Sociales o Historia cuando trabajamos la Prehistoria y la Romanización. Partiendo de Grecia y Roma se les puede llevar también hasta primeras y principales divinidades que adoraban los pueblos ibéricos antes de la Romanización. Dependiendo del tiempo se puede llegar hasta el nivel local. Propuesta: Desplazarse con los alumnos hasta algún vestigio arqueológico importante relacionado en la zona o que sea viajable desde la escuela. En ocasiones olvidamos que hay mucho más de lo que nos envían desde los organismos oficiales por correo. La investigación individual previa del docente también es parte importante en nuestra tarea (y no solo se encuentra en los libros o en internet). Que el docente, “el maestro” (m. y f.), viaje, que ponga el pie en el entorno de los chavales a quienes da clase, y que ponga el pie en nuestra historia, lo enriquece tanto a él como a sus alumnos. A tener en cuenta también las aportaciones que puedan hacer algunas familias, conocedoras de la zona (sobre todo en el mundo rural). Nos pueden dar a conocer lugares o monumentos poco conocidos y sorprendentes a tener en consideración a la hora de diseñar nuestra salida….

A quienes lo puedan visitar…Itálica es uno de los yacimientos más importantes de la antigua Hispania Romana. Entre las ruinas de lo que en su día fue la nova urbs, además de la Casa del Planetario y otros mosaicos imperdibles encontrarás seis edificios públicos y unas cincuenta casas -generalmente dos en cada manzana-, la mayoría de ellas aún sin excavar. Destacan varias grandes construcciones que sí son visitables, como el anfiteatro, el teatro, el templo dedicado a Trajano (el Traianeum), las termas y varias casas. De los importantes monumentos que hubo en la ciudad hay muchos restos de gran interés y valor arqueológico y escultórico; muchas piezas se conservan en el Museo Arqueológico de Sevilla. Una importante parte de los restos romanos se perdió durante el periodo visigodo al usarlos como elementos constructivos para desviar el curso del río Guadalquivir.

¿Dónde está? ¡En la Calle la Fuente, en Santiponce, a escasos 10 km de Sevilla!.

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Bibliografía

GARCÍA Y BELLIDO, ANTONIO. Colonia Aelia Augusta Italica. Madrid, 1960.

LUZÓN NOGUÉ, JOSÉ Mª. Sevilla la Vieja. Un paseo histórico por las ruinas de Itálica. Sevilla, 1999.

MAÑAS ROMERO, IRENE. Mosaicos de Itálica: Mosaicos contextualizados y apéndices (Corpus de Mosaicos Romanos de España XIII). Madrid, 2010.

CANTO, ALICIA M. Itálica: de urbe turdetana a patria de los UlpioAelios. Revista de Arqueología romana nº2, 2012.

RUIZ PRIETO, ENRIQUE. Itálica tardoantigua: reflexiones y asignaturas pendientes. Revista Ligustinus nº1, 2013.

OLIVARES PREDREÑO, JUAN CARLOS. Los dioses de la Hispania Céltica. Madrid, 2002.

RODRÍGUEZ GARCÍA, GONZALO. La Tradición Guerrera de la Hispania Céltica (Esp. la 2ª parte: Principios, Valores y Creencias de la Hispania Céltica). Madrid, 2017.

GARCÍA QUINTELA, MARCO. Mitología y mitos de la Hispania prerromana III y

Mitos Hispánicos V.1. La Edad Antigua. Santiago de Compostela, 1999 y 2001.

Y algunas entradas de interés en la red:

www.gonzalorodriguez.info/espacios-sagrados-y-druidismo-en-la-hispania-celtica/

www.tarraconensis.com/italica/italica.html

www.patrimoniomariayelena.wordpress.com/2017/02/13/ruinas-italicas-sevilla/

www. caminandoporlahistoria.com/italica-cuna-de-emperadores/

 

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EL HOMBRE DEL SACO…

Por Silvana de Prado

 

Que antes de que apareciera el primer saco este ya se llevaba a los niños más cándidos bajo el brazo. El Viejo del Costal, el Sacamantecas…Y cuando los sacos cayeron en desuso comenzó a repartir caramelos…Así se perpetúa una de las figuras más temibles de nuestro imaginario colectivo porque conecta con nuestros miedos ancestrales más profundos. Cada cierto tiempo “se encarna” cometiendo infanticidios terribles como el de Gador; escucha que recomendamos tras la lectura de estas líneas. Aunque el goteo nunca cesa ni cesará.

Pues bien, dicen que el terror que cuaja, cuando viene del exterior, penetra en las capas más profundas del subconsciente haciendo múltiples conexiones simultáneas en tiempo presente. ¿Hasta dónde puede llegar viajando hacia el pasado? Hasta donde nosotros sabemos sigue siendo todo un misterio. Pero algunos estudios nos llevarían a pensar que al final del túnel quizá se encuentre un miedo atávico ancestral relacionado con la defensa y alerta por la vulnerabilidad de los miembros más débiles del clan ante posibles enemigos externos. Así, esta leyenda y otras hayan pasado de padres a hijos, de generación en generación, y su origen bien podría encontrarse en los albores de la humanidad. Es fascinante como nuestros padres nunca dejaron de recrear y relatar la leyenda a su modo por el bien de sus hijos, llegando incluso a ubicar a este temible personaje en un espacio físico concreto, para protegerlos del mal. Aunque se reelabore un millón de veces y de un millón de formas es su fuerza simbólica una parte importante de lo que subyace. Dicho sea de paso, ningún youtube, y quizá ningún libro, pueda llegar a reemplazar jamás la fuerza del relato  cuando parte de la voz y la presencia de un adulto de referencia para él. En resumen, el terror para el niño está en ese relato, en de quien proviene (figuras de autoridad- abuelos, padres, tíos, hermanos o primos mayores) y en el despliegue que su pequeña e imaginativa mente, sea capaz de desarrollar hasta hacerlo suyo. De hecho, si le pides a cualquier niño que te dibuje o que te hable del Hombre del Saco cada uno, siempre desde elementos oscuros comunes, te contará una historia diferente. Y es que la leyenda se aloja en cada uno de ellos de forma diferente dependiendo de su carácter, de su expresión individual y hasta de sus experiencias. Con el paso del tiempo, el niño entra en el mundo adulto entre otras cosas por darse cuenta de que toda advertencia de sus mayores era poca. Y estas valiosas enseñanzas luego las recordamos con frecuencia durante toda nuestra vida. Sentimos que todo funciona cuando nos vemos, y nos escuchamos, a nosotros mismos contando la misma historia que nos contaron nuestros mayores a nuestros pequeños. También es cierto que estos cuentos, al fin y al cabo, también fueron cada vez más importantes en la educación familiar y escolar por su efecto disuasorio en los niños ante cualquier situación que los padres o educadores quisieran controlar. (La disuasión en Educación por su importancia será tema central en otro capítulo).

(Y entonces llegó la pedagogía moderna y con ella todas nuestras leyendas y cuentos tradicionales se pusieron en el punto de mira).

Según fue avanzando la democracia la pedagogía moderna fue ganando fuerza. Así, nuestros cuentos o leyendas tradicionales fundamentales como, por ejemplo, El Hombre del Saco o Caperucita, comenzaron a ser cuestionados y a estar mal vistos, pedagógicamente hablando, por diferentes motivos. (Aquí solamente entraremos en uno de ellos). Sí, no sabemos como están las cosas ahora en la facultad, pero en los noventa cuento clásico que se citaba era para criticarlo o para que lo reelaboráramos. Había que cambiar los cuentos, sí. Dogma, dogma.

Prosigamos. Pues así fue que el Hombre del Saco, exclusivo de nuestro folklore, de pronto, se metió en el “saco” de cuentos crueles..¿¡ que hacían daño a los niños!?…y este, como otros, ¿¡dejaron de contarse!?. ¿El resultado? Es histórico. El 95% de nuestras jóvenes y mujeres (subrayado) no tienen ningún problema en ir a pasar la noche a casa de cualquiera sin conocerlo. Y de ellos hay que decir lo mismo. Claro que esto, hasta no hace mucho, parecía imposible que fuera a suceder. Ninguno de nuestros antepasados hubiera imaginado locura como esta. Con claridad meridiana el periodo histórico que estamos viviendo pasará a la historia como el mayor desastre pedagógico del conjunto de nuestra Historia. Claro que es y siempre será necesario saber del Hombre del Saco y otros peligros, nunca se debió romper la correa de transmisión ni privar a los niños de este conocimiento vital. Nunca. Y ahora que tenemos varias generaciones sin coordenadas es curioso que haya una especie de retorno al cuento tradicional, pero eso sí, desde la apreciación estética o literaria y esto, queridos amigos, por todo lo dicho anteriormente es igual a conjunto vacío. La fuerza del cuento o la leyenda siempre residirá en su símbolo y en que se siga transmitiendo oralmente dentro del núcleo de referencia para el niño.

“Si te portas mal vendrá el Hombre del Saco”…”Nunca hables con desconocidos”…” Las apariencias engañan”… Habrá a quien todavía le suenen..¡Por suerte!. El Hombre del Saco en los primeros años…fundamental. Y compruebas que es fundamental cuando lo trabajas en el aula. Por lo que cuentan no es inusual que sean molestados cuando van solos y hasta te puedes encontrar con algún niño que quiere algo muy raro, muy raro, que le sucedió un día. (Al final todos acaban la clase sabiendo que este compañero, uno como ellos, había estado hablando con el mismísimo…sin tener ni idea de quien se trataba realmente. Este es de los que tuvieron suerte, estaban sus padres relativamente cerca y se asomaron al escuchar sus gritos).

“La ficción ilustra, de la realidad se aprende”.

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SI BOMBARDEAN, QUE BOMBARDEEN

Por Silvana de Prado

 

No se han hecho esperar. No habían acabado de freír en la parrilla de los medios a esa pobre madre del cachete, la de Santander, y ya está circulando por internet la “demostración científica” que necesitaban todos los borregos que la querían prender. ¿Prenderían también a sus propios padres? (Me pregunté el otro día y todavía me lo sigo preguntando). Esta “supuesta demostración científica”, sobre la que quizá ya hayáis leído, acaba de ser arrojada a la población y consiste en una frase- mantra que consiste en la siguiente gilipollez: “un cachete a un niño puede causarle problemas psicológicos”. Los medios le están dando todo el bombo que pueden y más…que viene de la Asociación Americana de Pedagogía, eh? (conocida en su casa) ¿Y por qué me hago eco de tremenda tontería? No por gusto, desde luego, sino porque hay que fijarse en como se mueve la pedagogía moderna… Así, como quien no quiere la cosa, se ha ido estableciendo precisamente de gilipollez en gilipollez. Que esta pedagogía insustancial haya calado en nuestra sociedad no se debe precisamente a su excelencia sino a la decadencia de nuestra sociedad en general. En particular, en el ámbito educativo, habría que poner el foco en la dirección que tomó la formación del profesorado en nuestras ahora Facultades de Ciencias de la Educación en las últimas décadas.

Pues eso, no lo olvidéis, que bajo ningún concepto se os ocurra darle un cachete en el culo a vuestro hijo…¡¡¡o le joderéis la vida para siempre!!! ¿Aunque desobedeciéndote se te escape y se lance a una carretera? Aunque desobedeciéndote se te escape y se lance a una carretera. JA JA JA…

 

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LEYENDAS DE SANTIAGO (I)

Por Silvana de Prado

 

 

Os contaré la historia de un juicio que hizo Santa María en el caso de un peregrino a Santiago. Esta historia nos remonta a la Cantiga de Alfonso X el Sabio que acabáis de escuchar, a la que humildemente os espero acercar de forma más fiel que la interpretación que sucede al vídeo.

Esta es, pues, la historia de un romero que iba de buena voluntad a Santiago de Compostela pero, antes de emprender su viaje, cometió un pecado. Tuvo relaciones con una mujer sin haberse casado con ella. En seguida se le apareció el demonio tomando la forma del mismísimo apóstol Santiago, con la intención de engañarlo. Y el demonio entonces habló: «Peregrino, estoy despagado. Has pecado. Yo te ofrezco la salvación; te ofrezco una manera de evitar el lago (de fuego) del infierno, donde ciertamente sin mi ayuda caerás.» El peregrino, que sin duda pensaba que era Santiago, convencido de que obraba bien, cumplió con todo lo que mandaba cortar (…) acabando por degollarse. Muy pronto cayó muerto en el camino. No tardaron en llegar los demonios para llevarse su alma. Estando en esto, tuvieron que pasar ante una muy hermosa capilla de San Pedro. De allí salió Santiago de Compostela diciendo: «Ay, falsos, no podéis llevaros el alma de mi peregrino. Lo engañasteis con mi semblanza. Gran traición hicisteis. Y, como falsamente ganasteis esta alma, muy poco tiempo la tendréis si Dios me ayuda.» Los diablos, alegres, respondieron « Esta alma hizo banalidades por lo que estamos seguros de que no puede entrar ante Dios; pues con sus propias manos se ha matado.» Santiago declaró: « Como no nos podemos poner de acuerdo vosotros y yo, apelemos, sin más demora, a un juez intachable, a la sin par Virgen María.»

 

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LA BIBLIOTECA DE AULA

Por Silvana de Prado

 

Toda aula que se precie debería tener su propia biblioteca. A los niños les gusta compartir sus propios libros con los compañeros y leer lo que los otros trajeron de su casa, consultar palabras constantemente en el diccionario y poder acceder a las sorpresas que, poco a poco, la maestra va incorporando. Así, de vez en cuando, comparto con ellos materiales a los que no suelen acceder (por ejemplo, artículos de opinión o investigación, revistas escogidas, coleccionables de algún tema que transcurra entre lo específico y lo muy específico, programas y planos de algunos museos, información turística interesante que voy recopilando a lo largo de mis viajes o libros que les puedan interesar- aunque en principio sean más difíciles para ellos-). Aunque cambie de escuela, de curso o de aula, quien cruce la puerta en mi ausencia sabrá que acaba de entrar en mi clase. Se topará con mis ya clásicas alfombras en las que, los que se han portado bien, pueden disfrutar de una forma todavía más especial sus momentos de lectura. Se encuentran dispuestas bajo esa sencilla biblioteca, o en su área de influencia. Como habréis podido deducir siempre consiste en tres estantes. En un nivel inferior, el más accesible, se encuentran sus libros. En el intermedio, los diccionarios. Y en el superior, mis cosas. ¿Qué hacen cuándo acaban cada lectura? La influencia de las tecnologías es tal que cada vez les cuesta más entrar en el libro de papel, adecuarse a su ritmo y no abandonar por el camino. Al principio les cuesta bastante. En realidad nunca se necesitó reposar más lo leído que en la actualidad. Bueno, pues al finalizar cada libro entonces, ya en su mesa, mis alumnos por lo menos, hacen el resumen con portadilla ilustrada y aportando su opinión personal. Y todos van haciendo sus pinitos, los de 6º lo escriben sobre la pauta que hicieron ellos mismos en su día…¡ Y los de 3º también!

“La puerta secreta del Museo del Prado”.

(2ª entrega)

 

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Silvana de Prado en…RECUPERA TU AUTORIDAD CON TUS PEQUEÑOS EN 5 SENCILLOS PASOS

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Recupera tu autoridad con tus pequeños en 5 sencillos pasos (El Mundo->Familia 30/04/2016)

“Si tus enanitos tienen ya más de tres años y no te hacen caso cuando les pides que hagan algo, asúmelo:te entienden perfectamente pero sencillamente no les da la gana hacerlo. Así que toma las riendas ahora mismo y hazte valer. Recupera tu autoridad. Todavía estás a tiempo, aprende a darles instrucciones en cinco sencillos pasos:

  • Antes de aplicar esta técnica, asegúrate de que vas a estar 100% enfocado siguiendo los pasos. (Sí, hay que estar al 100% enfocado, déjate de pasos y confía en ti mismo y en que lo que haces es por su bien).
  • Prepárate: clarifica en tu mente qué quieres que haga y piensa cómo lo vas a verbalizar en positivo, en concreto y en muy pocas palabras. “No dejes tus cosas tiradas” no sirve porque no estamos comunicando lo que hay que hacer sino lo que no hay que hacer. “Ordena tu habitación” no sirve porque es una tarea poco concreta, no especifica suficientemente lo que hay que hacer y además porque puede parecer una tarea gigantesca. “Guarda estas zapatillas en este cajón” es la manera correcta para empezar: un primer paso claro, sencillo y concreto. Si consigues un primer paso, es más fácil conseguir un segundo. (¿En concreto? Si es “Ordena tu habitación” es “Ordena tu habitación”. En nuestras escuelas en Infantil de 3 años ya ordenan todo el aula sin problema en cuestión de segundos !?).
  • Emplea tu presencia: sitúate a la distancia adecuada y adopta una postura firme. No vale pedir las cosas gritando desde otra habitación, acércate lo máximo que puedas hasta que tu presencia le incomode por lo menos un poquito, ponte en una postura erguida, pero cómoda para ti y señala con tu dedo el lugar donde quieras que dirija su atención. (Un poquito o un muchito, eh? Que hay niños y niños, situaciones y situaciones)
  • Ahora sí: verbaliza la instrucción con amabilidad pero con firmeza y sobre todo, repítela. Repítela exactamente igual las veces que haga falta hasta que te haga caso, manteniendo la distancia, tu postura firme y tu tono amable. A medida que vayas repitiendo la instrucción, tu pequeño empezará a sentirse incómodo, mirará hacia otro lado, tratará de despistarte. No te justifiques, no des explicaciones (o caerás en su trampa), simplemente sigue repitiendo exactamente igual la instrucción, firmemente y con amabilidad, como un disco rayado, ése es el secreto de esta técnica. (Con firmeza. Si te pilla amable, amable, si te pilla cabreado, pues cabreado. Naturalidad, ante todo. El secreto es justamente todo lo contrario, no acabar siendo un disco rayado. A la de una, a la de dos…a la de tres! siempre será la fórmula mágica para los más pequeños. En un nivel más avanzado también tenemos el “A la tercera va la vencida”). Llegará un momento en el que tu pequeño empezará a ponerse muy nervioso y puede que incluso llore, grite o haga pataletas: son los últimos coletazos, ¡¡ya casi le tienes!! Recuerda, si te pones nervioso ahora, si te descolocas, si gritas, su energía te habrá vencido y habrás perdido tu autoridad. Sigue repitiendo, firme y amable y tu energía le vencerá. Recuerda que liderar es hacer prevalecer nuestra energía frente a la energía de los demás. (Y dale con la amabilidad a toda costa…se les está enseñando a los niños a obedecer, no a que aprendan falsedad. El tono de voz será el que cada padre considere en cada situación en concreto). Estate preparado, porque la primera vez que emplees esta técnica necesitarás más de veinte repeticiones (y sudarás…). Pero sigue empleándola y en pocos días acabarán haciéndote caso a la primera. (Nada. A la de una, a la de dos…). 
  • Cuando ya te esté obedeciendo, recuerda que acaba de ser “derrotado” y que su pequeño orgullito ha quedado tocado: agradécele que te haya hecho caso pero sin demasiado énfasis o lo vivirá como un recochineo. Márchate y espera a otro momento en el que esté calmado para darle las gracias por hacerte caso y para hacerle reflexionar acerca de lo ocurrido. (Esta parte me encanta…derrotado, orgullo tocado…Jajaja. Me pregunto cuanto pagarán por este tipo de “artículos”. Nada de agradecimientos. Jesús! En este tipo de situaciones el niño aprende que en la vida hay cosas que hay que hacer porque sí y punto. Que su primer techo serán sus padres, tíos y abuelos y que más tarde serán las leyes, los cuerpos de seguridad o algo tan sencillo como cumplir las obligaciones que requiera el trabajo. Aprender a obeceder es una de las grandes enseñanzas que lo preparan para el mundo en el que ya ha empezado a vivir)”.

(Silvana de Prado)