LA MOTIVACIÓN

“Estás solo en una isla desierta…TÚ PUEDES”.

Los grandes logros solamente llegan agudizando el ingenio, esforzándose y perseverando. El niño que aprenda por sí mismo a desplegar todas sus potencialidades ante un reto (resolver ese problema tan difícil, conseguir memorizar aquel texto, subir hasta aquella altura, defenderse de los ataques constantes de un compañero…) tendrá las herramientas necesarias para afrontar cualquier situación a lo largo de su vida. Una vez le damos alas, expresándole con convicción nuestra confianza en él, nos colocamos en un segundo plano para no interferir en su aprendizaje. Pasamos así a ser aquella pequeña luz que parpadea ahí a lo lejos en lo más oscuro del bosque…

cabaña en suecia